Para que no me cause dolor!
En la Biblia tenemos la breve historia de Jabes. Una historia condensada que en medio de genealogías es mencionada por el autor. Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió. 1 Crónicas 4:9-10. Si analizamos la petición a Dios de Jabes, y el contexto de esta encontraremos la palabra común daño o dolor. Esta temática lo venía persiguiendo desde su nacimiento, como a todo el nace en esta tierra incluyendo a Cristo ( Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Isaías 53:3) y como el dijera a sus discípulos: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo te...