Conocimiento, o vanagloria?
La Biblia enseña que no todo conocimiento produce sabiduría. Hay una línea muy delgada entre quien aprende algo para servir mejor a Dios, y quien comienza a sentirse superior por lo que sabe. Por eso el apóstol Pablo escribió en Primera Carta a los Corintios que el conocimiento, cuando no está acompañado por el amor de Dios, puede llenar el corazón de orgullo. “Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él.” (1 Corintios 8:2-3) Un ejemplo claro de esto fue Nabucodonosor. Después de ver con sus propios ojos cómo Dios libró a Sadrac, Mesac y Abed-nego del horno de fuego, reconoció públicamente la grandeza del Dios de Israel y mandó a respetar Su nombre. Sin embargo, todavía no había permitido que Dios quebrantara completamente su orgullo. Conocía el poder de Dios, pero todavía no había aprendido humildad. Dice la Escritura en Libro de Daniel: “Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo,...