Entradas

El acorazado!

Imagen
  El singular David La historia del rey David es una de las más fascinantes de la Biblia. Su vida estuvo marcada por grandes victorias, momentos de peligro, errores personales y una relación con Dios que dejó huellas en sus decisiones. En ocasiones, he encontrado puntos de comparación entre David y Josué, dos hombres que dirigieron al pueblo de Israel en tiempos de guerra. Sin embargo, más allá de sus semejanzas, David tuvo características muy particulares que merecen nuestra atención. Una de ellas fue la manera en que, a pesar de su posición dentro de la familia, desarrolló una confianza en sí mismo que no parece haber sido destruida por el trato que recibió durante su niñez. David era el menor de los hijos de Isaí y, cuando el profeta Samuel llegó a la casa de su padre para ungir al futuro rey de Israel, ni siquiera fue presentado inicialmente entre los hijos que podían ser considerados para aquella misión. Tuvo que ser llamado del campo, donde cuidaba las ovejas. Este detalle ...

"David y la soberanía de Dios"

Imagen
  La Soberanía de Dios La Biblia es clara cuando habla de la soberanía de Dios. Sin embargo, esta soberanía está muy lejos de ser anárquica, aunque al hombre le parezca un despropósito, un desorden o una injusticia. Dios no actúa por capricho, ni necesita justificar sus decisiones ante el hombre para demostrar que es justo. Sus principios nos dan testimonio de su carácter: es «tardo para la ira, y grande en misericordia» (Salmo 103:8), y honra a quienes le honran (1 Samuel 2:30). Por eso, cuando Dios nos recuerda que Él es el primero, también nos está enseñando que sus caminos y sus pensamientos están por encima de los nuestros. Como declara Isaías 55:8-9: «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová». El problema no está necesariamente en lo que Dios hace, sino en nuestra dificultad para comprender por qué lo hace. Dios nos recuerda su soberanía de diferentes maneras. A veces, escoge para una determinada labor a alguien que ...

"El problema con opciones es otra cosa!"

Imagen
  Yo soy el problema Cuando surge un problema, lo normal es buscar una solución que esté a la altura de las circunstancias. Sin embargo, no siempre nos detenemos a pensar si aquello que consideramos un problema es realmente el origen de nuestra dificultad. Desde el principio, Dios puso al hombre frente a una decisión que tendría consecuencias para su vida: obedecer a su Creador o desobedecerlo. En el huerto del Edén estaban el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. El problema no eran los árboles, sino la decisión que el hombre tomaría frente a la voluntad de Dios. Esto nos enseña que, muchas veces, el mayor problema no está en lo que tenemos delante, sino en la manera en que decidimos enfrentarlo. La historia de Caín nos ayuda a comprender esta verdad. En Génesis 4:7, Dios le advirtió: «el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él». Dios le estaba mostrando que Caín todavía tenía la oportunidad de dominar sus...

"Ya entregaste tu bolsillo al Señor"

Imagen
  ¿Qué es lo último que se entrega al Señor? Se dice popularmente que lo último que se convierte es el bolsillo. Esta expresión nos hace pensar que una persona puede aceptar muchas enseñanzas de Dios, pero tener dificultades para entregarle sus bienes y su dinero. Sin embargo, el bolsillo puede ser controlado por quien lo llena, mientras que el corazón del hombre se va formando desde su nacimiento por medio de lo que ve, escucha y aprende. Por eso, aunque entregar nuestros bienes a Dios puede ser difícil, entregarle nuestro corazón puede representar un desafío todavía mayor. Jesús dijo: «Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Mateo 6:21). Esto nos enseña que nuestras decisiones y prioridades revelan lo que verdaderamente ocupa el primer lugar en nuestra vida. La Biblia nos advierte sobre el peligro de dejarnos engañar por nuestro propio corazón. Jeremías 17:9 dice: «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?». ...

"El valor de la duda razonable en época de la cibernética"

Imagen
Si bien la duda es reconocida como una debilidad a la hora de ejecutar o accionar; esta realidad puede variar según el escenario. Y es que la seguridad puede ser aparente; por lo que es importante para quien recibe una información aprender de la experiencia, para no ser tomado por iluso, a pesar de estar consciente del ambiente y la posición en la que se esté desenvolviendo. En la misma naturaleza podemos ver, que no llevarse de la primera impresión es propio de los que han tenido experiencia de huidas de un depredador; el cual, segundos antes visualizaron como una cabuya que se acercaba lentamente, como movida por el viento. Tambien podemos ver que, la educación en verificación lleva años practicándose en la humanidad en distintos escenarios y por distintos actores, por ejemplo: un defensor, en el juego de baloncesto, no se precipita en la interpretación de un engañoso movimiento del atacante planeado para que le permita penetrar más cerca del aro, y asi tener una opción de tiro con m...

"Marineros somos, y en el mar andamos"

Imagen
 Este viejo dicho, puede parecer obsoleto en estos tiempos post-modernos en los que vivimos. Su temática marítima, común en tiempos de escasa comunicación vial: terrestre y aérea, nos puede ilustrar esa realidad. Sin embargo, la moraleja o sentido del dicho es lo mas importante, y es lo que lo hace proverbio sabio que trasciende épocas: en algún momento, el uno va a necesitar del otro; cuando el mar embravezca y cuando nos encontremos en disyuntivas propias de la vida es el afecto natural lo que inclinará la balanza a favor de la moción de ayuda que demanda la situación. El concepto de este proverbio, o refrán, es perfectamente aplicable en el área de la economía social en la que el progreso de uno es el de todos y el fracaso de uno es el fracaso de todos.  En tiempos de avances y modernidad, el recordar qué: si un miembro de mi sociedad progresa, también progreso yo, es una verdad que claramente marca sí el avance será real o falso. De muestra "Un botón", y es el que golpea ...

Las piedras clamarian!

Imagen
  ¡Que deje de pregonar mi humildad hacia Cristo! Hay una forma de humildad que honra a Dios, pero también existe una falsa humildad que, aunque parece espiritual, puede terminar contradiciendo aquello mismo que Dios quiere hacer en nosotros. Cuando una persona se presenta delante de Cristo y reconoce su miseria, su pobreza espiritual, su incapacidad y la condición caída de su naturaleza, está dando un paso verdadero de humildad. Sin embargo, precisamente después de ese reconocimiento puede aparecer otra voz en el interior: una voz que pretende convertir la conciencia de nuestra debilidad en una condena permanente contra nosotros mismos. Entonces surgen pensamientos como: “La gloria no es de Dios si reconoces lo que Él ha hecho en ti”, o “estás rechazando la recompensa de Dios y buscando la de los hombres”. Pero esto está lejos de representar toda la enseñanza bíblica. La humildad cristiana no consiste en esconder eternamente aquello que Dios ha hecho, sino en permitir que aquello...