"Perseverando en Dios con los pensamientos"
Cuidando el corazón! La Biblia enseña que el mayor peligro del ser humano no siempre está fuera de él, sino dentro de su propio corazón. El profeta Jeremías declaró: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9). Cuando el corazón no permanece sujeto a Dios, puede albergar pensamientos, heridas y deseos que con el tiempo producen frutos amargos. Por eso el creyente necesita velar continuamente, pues las semillas que se siembran en el alma determinan las decisiones del mañana. Jesús explicó esta realidad en la parábola del trigo y la cizaña (Mateo 13:24-30). Un hombre sembró buena semilla en su campo, pero mientras los hombres dormían, vino el enemigo y sembró cizaña. Así también ocurre en la vida espiritual: Dios siembra verdad, fe y esperanza, pero el adversario intenta sembrar dudas, resentimientos, inconformidad y pensamientos contrarios a la voluntad divina. Si estas semillas no son identificadas y arrancadas a tiempo, puede...