Qué no estás mirando!
A veces creemos que ciertas enseñanzas bíblicas, como la predestinación para salvación o para perdición, son una especie de contradicción o incluso una prueba de que el evangelio no tiene una base razonable. Pasajes como Romanos 8 o Juan 17 suelen despertar muchas preguntas en quienes buscan comprender la justicia y la voluntad de Dios. Sin embargo, hay algo importante que muchas veces pasamos por alto: el evangelio no gira alrededor de las cosas creadas, sino de la relación que el ser humano tiene con Dios. Desde el principio, la Biblia declara que todo lo que Dios hizo era bueno en gran manera. Así lo afirma Génesis 1. El problema no estaba en la creación, sino en la respuesta del hombre hacia su Creador. Por eso, el mensaje del evangelio consiste esencialmente en estar o no estar con el Padre. Como enseña Juan 1:12, los que reciben a Cristo reciben también el derecho de ser llamados hijos de Dios. A la luz de esto, conviene hacernos una pregunta sincera: si hubiéramos caminado jun...