Inquieto, o tranquilo?
La Biblia nos enseña que Dios no está limitado por el tipo de carácter de una persona. Él no busca solamente a los fuertes, ni solamente a los tranquilos, sino a los que están dispuestos a obedecerle. En la vida del rey David y su descendiente el rey Josafat vemos dos estilos muy distintos de carácter, pero un mismo resultado: ambos cumplieron el propósito de Dios. David era un hombre de carácter determinado, apasionado y valiente. Desde joven enfrentó desafíos con decisión, como cuando derrotó a Goliat confiando en Dios. En 1 Samuel 17:45 dijo: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”. Este tipo de carácter lo llevó a grandes victorias, pero también a cometer errores cuando no dominaba sus impulsos. A pesar de sus fallas, David siempre mostró un corazón que volvía a Dios con sinceridad. Cuando pecó, no endureció su corazón, sino que se humilló. En Salm...