Y tú, hiciste ya tú agosto?
Hacer nuestro agosto en la presencia de Dios Hay expresiones populares que, aunque nacieron en circunstancias muy diferentes a las nuestras, pueden ayudarnos a comprender verdades profundas. Una de ellas es «hacer su agosto», una frase de origen español que tradicionalmente se relaciona con la época de la cosecha. Para el agricultor, agosto podía representar el momento de recoger aquello por lo que había trabajado durante meses. Había preparado la tierra, sembrado, cuidado sus cultivos y esperado pacientemente. Cuando finalmente llegaba la cosecha, podía decirse que había «hecho su agosto»: había llegado el momento de disfrutar el fruto de tanto esfuerzo. Con el tiempo, la expresión también pasó al mundo del comercio. Quien «hacía su agosto» era quien encontraba una ocasión especialmente favorable para obtener buenas ganancias. Detrás de ese resultado, sin embargo, normalmente había inversión, trabajo, sacrificios y paciencia. El agricultor había invertido en semillas, herramie...