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"El problema con opciones es otra cosa!"

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  Yo soy el problema Cuando surge un problema, lo normal es buscar una solución que esté a la altura de las circunstancias. Sin embargo, no siempre nos detenemos a pensar si aquello que consideramos un problema es realmente el origen de nuestra dificultad. Desde el principio, Dios puso al hombre frente a una decisión que tendría consecuencias para su vida: obedecer a su Creador o desobedecerlo. En el huerto del Edén estaban el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. El problema no eran los árboles, sino la decisión que el hombre tomaría frente a la voluntad de Dios. Esto nos enseña que, muchas veces, el mayor problema no está en lo que tenemos delante, sino en la manera en que decidimos enfrentarlo. La historia de Caín nos ayuda a comprender esta verdad. En Génesis 4:7, Dios le advirtió: «el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él». Dios le estaba mostrando que Caín todavía tenía la oportunidad de dominar sus...

"Ya entregaste tu bolsillo al Señor"

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  ¿Qué es lo último que se entrega al Señor? Se dice popularmente que lo último que se convierte es el bolsillo. Esta expresión nos hace pensar que una persona puede aceptar muchas enseñanzas de Dios, pero tener dificultades para entregarle sus bienes y su dinero. Sin embargo, el bolsillo puede ser controlado por quien lo llena, mientras que el corazón del hombre se va formando desde su nacimiento por medio de lo que ve, escucha y aprende. Por eso, aunque entregar nuestros bienes a Dios puede ser difícil, entregarle nuestro corazón puede representar un desafío todavía mayor. Jesús dijo: «Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Mateo 6:21). Esto nos enseña que nuestras decisiones y prioridades revelan lo que verdaderamente ocupa el primer lugar en nuestra vida. La Biblia nos advierte sobre el peligro de dejarnos engañar por nuestro propio corazón. Jeremías 17:9 dice: «Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?». ...

"El valor de la duda razonable en época de la cibernética"

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Si bien la duda es reconocida como una debilidad a la hora de ejecutar o accionar; esta realidad puede variar según el escenario. Y es que la seguridad puede ser aparente; por lo que es importante para quien recibe una información aprender de la experiencia, para no ser tomado por iluso, a pesar de estar consciente del ambiente y la posición en la que se esté desenvolviendo. En la misma naturaleza podemos ver, que no llevarse de la primera impresión es propio de los que han tenido experiencia de huidas de un depredador; el cual, segundos antes visualizaron como una cabuya que se acercaba lentamente, como movida por el viento. Tambien podemos ver que, la educación en verificación lleva años practicándose en la humanidad en distintos escenarios y por distintos actores, por ejemplo: un defensor, en el juego de baloncesto, no se precipita en la interpretación de un engañoso movimiento del atacante planeado para que le permita penetrar más cerca del aro, y asi tener una opción de tiro con m...

"Marineros somos, y en el mar andamos"

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 Este viejo dicho, puede parecer obsoleto en estos tiempos post-modernos en los que vivimos. Su temática marítima, común en tiempos de escasa comunicación vial terrestre, y aérea, nos puede ilustrar esa realidad. Sin embargo, la moraleja o sentido del dicho es lo mas importante, y es lo que lo hace proverbio sabio que trasciende épocas: en algún momento, el uno va a necesitar del otro; cuando el mar embravezca y cuando nos encontremos en disyuntivas propias de la vida es el afecto natural lo que inclinará la balanza a favor de la moción de ayuda que demanda la situación. El concepto de este proverbio, o refrán, es perfectamente aplicable en el área de la economía social en la que el progreso de uno es el de todos y el fracaso de uno es el fracaso de todos.  En tiempos de avances y modernidad, el recordar qué: si un miembro de mi sociedad progresa, también progreso yo, es una verdad que claramente marca sí el avance será real o falso. Para muestra el botón que golpea la realida...

Las piedras clamarian!

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  ¡Que deje de pregonar mi humildad hacia Cristo! Hay una forma de humildad que honra a Dios, pero también existe una falsa humildad que, aunque parece espiritual, puede terminar contradiciendo aquello mismo que Dios quiere hacer en nosotros. Cuando una persona se presenta delante de Cristo y reconoce su miseria, su pobreza espiritual, su incapacidad y la condición caída de su naturaleza, está dando un paso verdadero de humildad. Sin embargo, precisamente después de ese reconocimiento puede aparecer otra voz en el interior: una voz que pretende convertir la conciencia de nuestra debilidad en una condena permanente contra nosotros mismos. Entonces surgen pensamientos como: “La gloria no es de Dios si reconoces lo que Él ha hecho en ti”, o “estás rechazando la recompensa de Dios y buscando la de los hombres”. Pero esto está lejos de representar toda la enseñanza bíblica. La humildad cristiana no consiste en esconder eternamente aquello que Dios ha hecho, sino en permitir que aquello...

Orando sin cesar venceremos!

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  Comparte tu vida con Dios Desde el principio de la historia bíblica podemos observar que Dios quiso compartir su vida con el ser humano. La creación del hombre no aparece como un acto mediante el cual Dios simplemente produjo una criatura para dejarla existir por sí misma, sino como el comienzo de una relación. En Génesis 2 vemos a Dios colocando al hombre en el huerto de Edén, dándole una tarea, estableciendo límites y permitiéndole disfrutar de todo lo que había creado. Dios hablaba con el hombre y le daba instrucciones para que pudiera vivir correctamente. Esto nos permite comprender que, desde el principio, el propósito de Dios no era mantener al ser humano distante de Él, sino caminar con él y enseñarle a vivir. El pecado cambió aquella relación, pero no cambió el deseo de Dios de acercarse al ser humano. Cuando Adán y Eva pecaron, se escondieron de la presencia de Dios. Sin embargo, Dios fue quien tomó la iniciativa de buscarlos. Génesis 3:9 dice: “Mas Jehová Dios llamó a...

Vamos a gozar la vida!

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  El valor de la vida humana según la Biblia La Biblia presenta la vida humana como algo de gran valor porque el hombre no es simplemente un ser vivo entre los demás seres de la creación. Su valor está relacionado con el hecho de haber sido creado a imagen de Dios. Génesis 1:27 declara: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. La dignidad humana, por tanto, no depende de la posición social, de las capacidades intelectuales, de la riqueza, de la edad o de la utilidad que una persona pueda tener para los demás. Existe una razón anterior a todas esas condiciones: el ser humano lleva en sí la imagen de su Creador. Esta realidad explica por qué, después del diluvio, Dios establece una defensa particular de la vida humana. Génesis 9:6 dice: “El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre”. El texto es significativo porque Dios no fundamenta la protección de la vida únic...