Lo que no cabe en la mente, cabe en el corazón!
Para conocer la verdad debemos transportar nuestra mente al Jardín de Edén para ver la relación de Dios con el hombre. Esta fue una relación práctica basada en experiencia y no en la teoría. Nos dice Génesis que Dios dió al hombre autoridad sobre la creación, y que pudo el hombre convivir con Dios y con ellos, nombrandolos sin que estos se le rebeleran: lo cual le confirmaba al hombre la fidelidad de Dios: Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Génesis 1:28. Dios, a la hora de plantearle un problema, no se lo planteó teórico, no se dedicó a explicarle cómo fundó los cielos y la tierra para que el hombre creyera en el como creador, se presentó como El Padre; como el padre que espera que el hijo le haga caso por lo vivido con él, por la confidencialidad de los compartido y la bondad con la que lo había rodeado. Quién l...