Para que no digamos luego: "¡Ay, cuando eramos felices y no lo sabíamos!"
Cuando nos toca remediar un error propio o de otro, por lo regular lo hacemos con una actitud negativa, pensando que eso no debió pasar, que si se hubiera tenido cuidado no hubiera sido necesario y a veces terminamos creando un mal ambiente, o hasta enfermandonos por la mala actitud con que lo hacemos, o simplemente dejándolo asi. Se nos olvida que el creador viene reparando nuestros errores desde el primero hasta el ultimo y que por eso le alabaremos por toda la eternidad. Tenemos a un Dios perfecto, pero que esta presto a perfeccionar nuestra imperfección. El es nuestro estandarte, nuestro modelo, el mas sublime de los vivientes (Efesios 5:1). Y si el mas sublime de los vivientes se complace en reparar nuestros errores, no debemos verlo como una practica innecesaria, incomoda o infructuosa. No estamos llamados a cometer errores, pero somos propensos a ellos. La Biblia dice: sobrellevad los unos las cargas de los otros, perdonense unos a otros y que seamos pacientes unos con otros. Es...