De qué grupo eres tú?
La Biblia nos enseña una verdad que muchas veces el ser humano evita aceptar: la vida en este mundo está marcada por el sufrimiento. No porque Dios se complazca en ello, sino porque vivimos en una condición caída. Así lo expresa claramente el libro de Job: “Pero el hombre nace para la aflicción, como las chispas vuelan hacia arriba” (Job 5:7). Esta afirmación no es pesimista, sino realista; describe la experiencia común de todo ser humano. A lo largo de la Escritura se confirma esta realidad. También leemos: “El hombre nacido de mujer, corto de días, y hastiado de sinsabores” (Job 14:1). La vida es breve, frágil y muchas veces llena de dificultades. No importa la condición social, el conocimiento o las riquezas, todos enfrentan momentos de dolor, pérdida y lucha. Sin embargo, la Biblia no presenta este sufrimiento como el final de la historia, sino como una antesala. Es una preparación para algo mayor: la eternidad. El apóstol Pablo lo explica así: “Pues tengo por cierto que las ...