La fe y sus implicaciones.
La fe implica vulnerabilidad que el sabio no quiere aceptar La fe bíblica no siempre conduce al creyente por caminos seguros desde la perspectiva humana. En muchas ocasiones, creer significa abandonar la seguridad de lo conocido para entrar en un terreno donde no existen garantías visibles. Por eso, la fe implica vulnerabilidad: quien cree verdaderamente en Dios acepta que no puede controlar todas las circunstancias ni prever todos los resultados. Esta es precisamente la tensión que encontramos en la historia de la reina Ester cuando decidió presentarse ante el rey Asuero sin haber sido llamada. La declaración de Ester revela la dimensión arriesgada de aquella decisión: «Y si perezco, que perezca» (Ester 4:16). No se trata de una expresión de irresponsabilidad ni de desprecio por la vida. Ester conocía perfectamente el peligro. La ley del reino podía llevarla a la muerte por acercarse al rey sin haber sido convocada. Sin embargo, llegó el momento en que conservar su seguridad p...