Qué rechazó Dios? Qué encontró Dios?
Son dos enfoques de los cuales debemos partir para entender porque Dios rechazó a Saúl y dió el reinado y la dinastía eterna a David: Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Yo le seré a él padre, y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; pero mi misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente. 2 Samuel 7:12-16.
Si analizamos bien las acciones de Saúl (el primer rey de Israel), veremos qué ligado a su falta de obediencia a los designios divinos estaba su falta de respeto a la autoridad. El había intentado ser obediente al llamado de ser rey pero, quedando a deber en algunos aspectos aunque asumió la responsabilidad del trono (obedeció al llamado, aparentemente); sin embargo cuando las cosas se pusieron difíciles, perdió el respeto a la autoridad. Muy contrario a David que antes de ser rey, demostró respeto a la autoridad aunque eso significará no tener de inmediato la corona que Dios le prometió luego de rechazar, el mismo Dios a Saúl cómo Rey. Y estas son las evidencias biblicas:
Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó. 1 Samuel 13:13-14.
Contrario a David; que fue siempre susceptible a la corrección, Saúl no era obediente, no tenía comunión personal con Dios, y era reincidente. Las tres cosas tienen que ver con un corazón que está abierto al escrutinio y el exámen.
Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios. Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy. Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová? De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo. 2 Samuel 6:7-10.
David fue reprendido pero en este ejemplo es expuesto como siervo siendo rey y delante del pueblo. Permitiéndonos esto comparar la acción de Saúl ya mencionada, con la acción de David ante la corrección de Dios.
Así como la Biblia dice que Dios le quitó el Reino a Saúl y se lo dio a David, porque era el tipo de siervo que el andaba buscando. Así dice la Jesús que en este tiempo Dios está buscando verdaderos adoradores: que lo hagan es espíritu y en verdad. No que solo tengan buena intención sino que sean capaces de ser corregidos.
Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4:23-24.
Tu y yo podríamos decir "Ellos tuvieron buena recompensa y nosotros no" pasaremos de simples peones. Tanto en el viejo cómo en el antiguo testamento Dios establece que los que formen parte de su reino, antes del juicio a todas las naciones, seremos reyes y sacerdotes.
y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
Apocalipsis 5:9-10

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