Cabeceando?
El mundo no se detiene, sigue su agitado curso. Esta frase nos resulta vana en momentos de la vida en el que estamos en nuestra zona de confort espiritual. En ese tiempo acostumbramos a ver la vida más lenta, a no perturbarnos por cualquier cosa. Ya que tenemos clara nuestra identidad en Cristo y sabemos lo que queremos, somos propensos a caer en un profundo sueño. Pero así como todo sueño empieza con cabeceó y falta de claridad al mirar, ejercitemos el despertar de fe por la voz del Espíritu Santo. Despertar sin el cual es imposible agradar a Dios, aunque el amor sea mayor. Cuando estamos buscando, pidiendo, tocando a la puerta sin ganas, es señal de que necesitamos despertar: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Mateo 7:7-8. Qué es lo que pasa? Que cuando estamos en nuestra zona de confort nos rendimos antes de echar el pleito, desperdiciando t...