Dios de toda gracia!
Hay momentos en los que el creyente mira su propia vida y reconoce sus debilidades, errores y limitaciones. Sin embargo, también descubre una verdad más grande: el amor de Dios no depende de nuestra perfección. David entendió esto cuando escribió que ni siquiera las tinieblas pueden ocultarnos de la mirada del Señor. Dios conoce lo más profundo del corazón humano y aun así permanece cercano. Por eso dijo el salmista: “Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz.” — Salmos 139:12 Dios no ama una versión idealizada del hombre; Él ama al ser humano tal como es, conociendo completamente su interior. Antes de que alguien naciera, Dios ya sabía sus luchas, sus pensamientos y aun sus caídas. Eso no significa que apruebe el pecado, sino que Su conocimiento es perfecto y Su misericordia es más profunda de lo que el hombre imagina. El mismo Salmo 139 declara que Dios formó al hombre desde el vientre y que ninguno de...