Hay que luchar por tener, y hay que luchar por sostener.
Decía Platón que la necesidad es la madre de la invención. Quien reconoce desde temprano en su juventud su necesidad de experiencia y su falta de disciplina para alcanzar el éxito es un virtuoso si se deja enseñar y corregir. Pero como la vida es buena, como su Creador; algunos tienen la oportunidad de disfrutar del fruto de su trabajo y defender lo que Dios le ha dado. Fue el caso de Job, que era un hombre temeroso de Dios que logró prosperidad financiera y vivir en bonanza en todos los sentidos. De el podemos aprender, por ejemplo: que no profundizó en su relación con Dios aunque fue un hombre recto, y por eso llegó calamidad a su vida y posesiones. Yo sé que algún cristiano puede pensar, Dios abogó por el delante de Satanás, y que por lo tanto no había pecado en el; sin embargo la Biblia dice en Romanos 3.23 que no hay bueno ni aun uno y que después de Adán la muerte pasó a todos los hombres, por cuánto todos pecaron. Es Job la película bíblica de un verso bíblico que di...