Y tu, que ocultas?
Hay un pasaje bíblico en Marcos 5.25-34 que cuenta un acontecimiento que debe mover a la claridad todo lo que esté a oscuras delante de Jesús en nuestra vida. Siendo la mujer del pasaje enferma de flujo de sangre sanada en lo íntimo, y en tales circunstancias, pudo quedarse callada y olvidar todo su oprobio sin tener que darle gracias a nadie, pensando que todo el dinero gastado le hacía merecedora de tal recompensa. Mas, siendo de corazón su búsqueda de solución y reconociendo que la fuente de su milagro le estaba convidando a participar de la satisfacción que da tener sus cuentas limpias y claras: fue sincera con el que es el Alpha y Omega, principio y fin. Puede que tú ocultes a Jesús el milagro convicción de pecado. Te explico, hay quien por ser proclive a un pecado rechazado socialmente, se pierden la mejor parte de la presencia de Jesús cerca: un corazón libre. Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdade...