Medita, reflexiona, cálmate!
La historia de David, junto a Joab y Abner, muestra cómo el corazón del hombre puede acercarse o alejarse del propósito de Dios aun estando cerca del ungido. David fue escogido por Dios para reinar sobre Israel, como vemos en 1 Samuel 16:13: “Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David”. A su alrededor se levantaron hombres valientes, pero no todos terminaron de la misma manera. Joab, hijo de Sarvia, fue uno de los hombres más cercanos a David. Fue su general, su apoyo en batalla, y en varias ocasiones mostró honra hacia el rey. Un ejemplo claro es cuando conquistó Rabá, pero no quiso quedarse con la gloria, sino que llamó a David para que la ciudad llevara su nombre. En 2 Samuel 12:28 dice: “Reúne, pues, ahora al pueblo, y acampa contra la ciudad, y tómala; no sea que yo tome la ciudad, y sea llamada de mi nombre”. Allí vemos a un Joab que reconoce la autoridad de David y le da el l...