El que busca, haya!
En el tiempo de Jesús existían diversos grupos religiosos: fariseos, saduceos, esenios, zelotes y otros. Cada uno tenía una manera particular de entender las Escrituras y de relacionarse con Dios. Algunos enfatizaban la obediencia a la Ley, otros el culto del Templo, otros la pureza espiritual o la esperanza de la liberación de Israel. Sin embargo, Jesús no llamó a sus discípulos a seguir ciegamente a ninguno de esos grupos, sino a seguirle a Él. Por eso resulta tan interesante lo que dijo acerca de los fariseos: "Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen." (Mateo 23:3) Con estas palabras, Jesús enseñó que la verdad no debe rechazarse simplemente porque quien la transmite sea imperfecto. Aun entre personas que cometen errores, puede haber enseñanzas valiosas que conduzcan a Dios. El creyente debe aprender a discernir, reteniendo lo bueno y rechazando aquello que contradice el carácter de ...