Un corazón "sujeto" a Dios.
Te has preguntado por qué dar gracias al comer es una costumbre cristiana? Bueno, la verdad hay vestigios desde antes de Cristo de esta práctica. En Deuteronomio 8:10 Moisés le dice al pueblo de Israel: Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Deuteronomio 8:10. Sin embargo en el nuevo pacto es que más se promueve está práctica, pues Jesús enseñó a pedir por el sustento diario en el Padre Nuestro, y le modeló la acción de gracias a sus discípulos cuando multiplicó los panes y los peces y en la santa comunión. Ésto lo hacía antes de comer. Esta práctica esconde un poder asombroso de espiritualidad y salud física que quiero mostrarte. Tu te preguntarás: qué tiene que ver dar gracias a Dios con sujetar el corazón a Dios? Te has fijado tu que cuando comes dulce o algo que te gusta mucho, es como si estuvieras abriendo la puerta a un desorden en tu organismo. Te gusta pero, también te haces consciente de que ese gusto no te es...