Entonces ya tú no eres samaritano?

 


Viendo en el Espíritu de Dios la historia de los 10 Leprosos que fueron sanados por Jesús, historia de la que usualmente se resalta que sólo uno se devolvió a agradecer, recordé que lo dicho en el encuentro de Jesús y La Samaritana en el pozo de Jacob, y me llega el pensamiento: los samaritanos eran menospreciados por los judíos, según Juan 4.

Y en esa misma conversación sale a relucir por qué:

  • Aunque los dos pueblos eran parte de pueblo de Dios, los que estaban más correctos eran los judíos.
  • Cristo no vino para salvar solo a los judíos, sino más bien sentar las bases de un nuevo estilo de adoración: en espíritu y en verdad.
Es evidente que en el texto, que El le ofrece ese nuevo estilo de vida a ella, pero ella tendría que cargar con su verdad siempre: "Samaritana, adúltera, fornicaria, restaurada maravillosamente por Jesús". Esa era su verdad. Como la verdad pública de Cristo era: "Jesús de Nazaret" con la cual aún hoy se le identifica. 

Hay gente que puede decir Jesús ni siquiera desarrollo su ministerio en Nazaret. De hecho, según la Biblia, allí no hizo muchos milagros, pues le veían deudor de su fama. Sin embargo, así como Jesús no le dijo al samaritano, ya no serás llamado así (te quitaré ese estigma) así el no gestionó para el mismo la eliminación de su lugar de procedencia de su memoria, con sus discípulos. Qué bien podía!

Por qué? Porque esa es nuestra cruz. Pudo ponerse Emanuel cómo había se había profetizado de El, más cargo con el estigma de morir con son un letrero arriba de su cabeza que lo llamaba traducido: Salvador de los que lo condenaron". 

Te animas a cargar tu cruz cada día y seguir a Jesús!

Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
Lucas 14:27

Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Lucas 17:11-19

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cuál es el secreto de la incorruptibilidad?

Paternidad de Isaac y Rebeca

Motivate!