La mística de c/i debe estar sujeta a la verdad de Dios!
Cuando la mística humana sustituye la voz de Dios Dios se opone a toda mística meramente humana cuando esta comienza a ocupar el lugar que corresponde a su Palabra. La espiritualidad bíblica no consiste simplemente en pertenecer a un grupo, conservar determinadas costumbres o identificarse con una forma particular de culto. Consiste en escuchar a Dios, obedecer su Palabra y reconocer su obra allí donde Él la está realizando. Por eso, una iglesia puede tener mucha actividad religiosa y, sin embargo, necesitar escuchar la voz de Cristo que le dice: «Tengo contra ti, que has dejado tu primer amor» (Apocalipsis 2:4). El libro de Jueces constituye un ejemplo extraordinario de lo que sucede cuando un pueblo que ha recibido la Palabra de Dios decide vivir conforme a sus propios criterios. El problema de Israel no era que le faltara información acerca de Dios. Dios había hablado públicamente, había dado sus mandamientos y había manifestado repetidamente su voluntad. Sin embargo, «cada uno ha...